Saludos estimados lectores y visitantes, el día de hoy he decidido tocar el tema sobre la casi nula posibilidad de clasificar al mundial, por parte de la selección peruana.
Para la primera parte, al igual que el artículo del tráfico en Lima, he decidido compartirles una entrada del blog "La mula" que pueden visitar en el siguiente link:
www.lamula.pe
El artículo se llama "La propuesta: "A estadio vacío" de la Burbuja Futbolística", espero que sea de su agrado, es un artículo algo viejo, pero me parece importante compartirlo con todos ustedes.
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Escribo esto sin rabia alguna pues la rabia ya se ha acabado luego de varios mundiales sin ir. Lo que me llevó a esta propuesta es un tema que me viene dando vueltas por la cabeza hace ya algo de doce años: si somos tan buenos como nos dicen la televisión y los diarios ¿por qué no ganamos un solo torneo internacional a nivel de selección (o clubes) ?. Ni siquiera vamos al mundial para lo que no se necesita ser el mejor sino estar sobre el promedio. Es más que eso, siempre estamos entre los últimos (y eso que no ha estado Brasil que sino no te cuento dónde estaríamos).
y ahora quería cerrar la idea.
Eso me llevó a mirar la cosas desde otro ángulo. No puede ser que los jugadores no quieran ir al mundial. Para ellos es la trascendencia. En unos años olvidaremos a Pizarro. Nunca olvidaremos a Cubillas. Vargas quedará en el olvido (gordo y olvidado). Hablaremos de Cueto varios años más. Los primeros no fueron a un mundial, los segundos sí. Es por eso que es imposible que los jugadores no quieran ir al mundial.
Los entrenadores evidentemente quieren clasificar al equipo. No es posible que un entrenador haga las cosas para no clasificarlo. Realmente hace su mejor esfuerzo para lograrlo. No es posible que todos los entrenadores que llamamos sean estafadores e ignorantes del fútbol. Popovich, Maturana, Oblitas, Chemo, Markarian, Ternero, Autori ¿todos son malos, ignorantes del fútbol y estafadores?. Claro, a todos los terminamos odiando pero mal que bien estuvimos de acuerdo con alguno de ellos cuando lo llamaron. Entonces ¿es una maldición del país que los entrenadores se convierten en tullidos estrategas al pisar suelo peruano?. Pues es probable que no.